La forma no decora el aprendizaje, bien hecha lo fija.
Cuando una forma es clara, sintética y original, se vuelve memorable.
Y lo que se recuerda, se aprende.
Este abecedario ilustrado nació como un proyecto personal:
trabajar en la síntesis de los animales reduciéndola su forma a lo esencial, sumando un guiño, un gesto, una actitud que sea graciosa y los vuelva únicos.
Ejercicios así entrenan mi mirada y sostienen después mi trabajo profesional:
decidir qué queda, qué se va y cómo una imagen puede fijarse en la memoria.
Cliente: Proyecto personal/ Fecha: 2022.-
